Identificando los errores más frecuentes en la construcción de una marca sólida
En el competitivo mundo actual, crear una marca fuerte y reconocible es fundamental para cualquier negocio o profesional que desee destacar. Sin embargo, muchas empresas cometen fallos críticos que afectan directamente la percepción y el éxito de su identidad corporativa. En este artículo, exploraremos los errores más habituales en el branding que pueden minar la fuerza de tu marca y cómo evitarlos para potenciar tu imagen y conectar mejor con tu audiencia.
Como ilustrador profesional con años de experiencia colaborando con clientes de distintos sectores, he podido observar de primera mano cómo ciertas equivocaciones en la estrategia de marca pueden generar confusión, falta de coherencia y una débil presencia en el mercado. Por ejemplo, en uno de mis proyectos, un cliente tenía un logo muy atractivo, pero el mensaje que transmitía no estaba alineado con sus valores ni con el público objetivo, lo que dificultaba su posicionamiento.
Veamos entonces cuáles son esos errores clave que debes evitar para mejorar tu branding y cómo abordarlos de manera efectiva.
No definir claramente la identidad y los valores de la marca
Uno de los fallos más recurrentes en el proceso de creación y desarrollo de una marca es la falta de una identidad bien definida. Esto significa que muchas empresas no dedican el tiempo suficiente a establecer qué representan, cuáles son sus valores fundamentales y qué las hace únicas. Sin una base sólida, cualquier acción de marketing o diseño gráfico carecerá de sentido y coherencia.
Desde mi experiencia como ilustrador, he trabajado con marcas que cambiaban constantemente sus mensajes y estilos visuales porque no tenían claro su propósito o personalidad. Esto genera una imagen fragmentada y difícil de recordar para el público. Por ello, mi primer consejo es invertir tiempo en desarrollar un manual de identidad corporativa que incluya la misión, visión, valores y tono de comunicación.
Además, es fundamental que esta identidad sea auténtica y esté alineada con la realidad de la empresa. No sirve crear un personaje ficticio que no se corresponde con la experiencia real que los clientes tendrán. Por ejemplo, en un proyecto reciente, ayudé a una startup tecnológica a definir su identidad a partir de entrevistas con el equipo y análisis de su mercado. Esto permitió crear una imagen coherente que luego se reflejó en todos los materiales gráficos, desde el logo hasta la página web.
Ignorar la importancia de la coherencia visual y comunicacional
Otro error común que perjudica la construcción de una marca potente es la incoherencia en la presentación visual y el mensaje. Muchas empresas utilizan diferentes colores, tipografías, estilos de diseño y tonos de voz en sus comunicaciones, lo que genera confusión y diluye el impacto de la marca.
Como ilustrador, he notado que algunos clientes quieren experimentar con múltiples estilos gráficos sin una razón clara, creyendo que así llegarán a más personas. Sin embargo, esto suele resultar contraproducente porque dificulta que el público identifique y recuerde la marca. La clave está en mantener una línea gráfica consistente que refuerce la personalidad y valores definidos previamente.
Para evitar este error, recomiendo crear un kit de marca o brand kit que incluya paletas de colores, tipografías, iconografías y estilos de ilustración o fotografía que se usarán en todos los soportes. También es importante establecer guías claras para el tono y estilo de la comunicación escrita, ya sea en redes sociales, publicidad o atención al cliente.
Por ejemplo, en un trabajo con una empresa de productos ecológicos, diseñé un sistema visual basado en tonos verdes y marrones, tipografía sencilla y un estilo ilustrativo natural y orgánico. Al mantener esta coherencia, la marca logró transmitir confianza y autenticidad en todos sus canales.
Subestimar el poder del público objetivo y la segmentación
Un error frecuente que afecta negativamente el branding es no tener bien identificado el público objetivo o intentar abarcar a todo tipo de consumidores sin segmentar. Sin una comprensión profunda de quién es el cliente ideal, sus necesidades, gustos y comportamientos, cualquier estrategia de marca será poco efectiva.
En mi experiencia, he visto cómo marcas intentan adoptar mensajes genéricos y diseños neutros para “gustar a todos”, pero terminan no conectando con nadie en particular. Por ello, es crucial realizar un estudio de mercado y crear buyer personas que representen a los segmentos prioritarios. Esto permitirá adaptar el lenguaje, el estilo visual y las propuestas de valor de manera más precisa y relevante.
Por ejemplo, en un proyecto con una marca de moda juvenil, definimos un público joven, urbano y preocupado por la sostenibilidad. Esto nos permitió crear una imagen fresca, moderna y comprometida, que resonó mucho mejor que un diseño genérico. También ayudó a elegir los canales adecuados para la difusión, como Instagram y TikTok, donde se concentra esa audiencia.
Mi consejo para quienes buscan mejorar su branding es dedicar tiempo y recursos a conocer profundamente a su público. Esto no solo evitará esfuerzos desperdiciados, sino que facilitará la creación de una marca que realmente conecte y genere fidelidad.
Desatender la experiencia del cliente y la interacción con la marca
Finalmente, uno de los errores más perjudiciales en el desarrollo de una marca es no cuidar la experiencia que vive el cliente al interactuar con ella. El branding no se limita solo a un logo o a una campaña publicitaria, sino que abarca todas las percepciones y emociones que el usuario asocia con la marca a lo largo del tiempo.
He tenido clientes que, pese a tener un diseño gráfico impecable, no lograban fidelizar a sus consumidores porque la experiencia de compra, el servicio postventa o la comunicación eran deficientes o incoherentes con la promesa de marca. Esto genera desconfianza y afecta la reputación.
Para evitar este problema, es vital mapear el customer journey y asegurarse de que cada punto de contacto —ya sea una tienda física, una página web, un perfil en redes sociales o el servicio al cliente— refuerce la identidad y los valores de la marca. También es recomendable recoger feedback constante para detectar áreas de mejora y adaptarse a las expectativas cambiantes.
Por ejemplo, en una colaboración con una empresa de productos artesanales, diseñamos no solo la imagen visual, sino también una estrategia para mejorar la atención al cliente, la presentación de los productos y la comunicación postventa. Esto generó un aumento significativo en la satisfacción y recomendaciones.
En resumen, para fortalecer tu marca es fundamental no solo crear una identidad visual atractiva, sino garantizar que la experiencia global del cliente sea coherente, positiva y memorable.
